Ídolos: Atilio García


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    Atilio Ceferino García Pérez, dueño de múltiples récords a nivel del fútbol uruguayo y otros tantos a nivel de Nacional, nació en 26 de Agosto de 1914 en Junín, Argentina, décimo de los quince hijos de Julio y Antonia. Comenzó su trayectoria en Moreno de Junín, siguiéndola en Platense y llegando en 1937 a Boca Júniors. De Boca pasó a comienzos de 1938 a Nacional, donde estuvo hasta principios de 1951, cuando pasó a Liverpool. Los últimos años de su carrera jugó también en equipos de Paysandú y en Racing. Defendió además a la Selección Uruguaya, convirtiendo 10 goles en once partidos.

    Con Nacional ganó 22 títulos oficiales, entre ellos el Campeato Uruguayo en 8 ocasiones (1939, 40, 41, 42,43, 46, 47 y 50), el Torneo de Honor en en 8 ocasiones (1938, 39, 40, 41, 42, 43, 46 y 48), el Torneo Competencia en 2 ocasiones (1945 y 48), ganó además 3 Copa Aldao (las discutidas, correspondientes a las temporadas 1940, 1942 y 1946) y la Copa Confraternidad Escobar Gerona de 1946 (compartida con Boca), además del famoso Nocturno Rioplatense de 1938.

    Algunos de sus récords:

    • es el máximo goleador del Club Nacional de Football, tanto considerando partidos totales (464), oficiales (327) y por Campeonato Uruguayo (207).
    • es el máximo goleador de la historia del Uruguay en un solo club con 464 goles en 438 partidos con un promedio de 1,06.
    • tiene el doble récord de ser más veces goleador del Campeonato Uruguayo (8), y de serlo más veces consecutivas (7):

    1938 - 20 goles
    1939 - 22 goles
    1940 - 18 goles
    1941 - 23 goles
    1942 - 19 goles
    1943 - 18 goles
    1944 - 21 goles
    1946 - 21 goles

    • es el máximo goleador del clásico uruguayo, con 35 anotaciones en 44 partidos. Durante décadas se consideró uno de esos goles como en contra, pero con el criterio actual hubiera sido adjudicado a Atilio, y de hecho en la época también se consideraba como gol suyo.
    • es el máximo goleador en clásicos por Campeonato Uruguayo, con 21 tantos.
    • tiene el récord de goles en un clásico con 4, el 8 de Diciembre de 1940, cuando por el Uruguayo Nacional le ganó a la gallina por 5 a 1 (aunque se suele decir que fueron los 4 de cabeza, esto es un error).

    Si la carrera de Atilio en Nacional está plagada de momentos legendarios, no menos cargada de leyenda fue su llegada al Decano:

    Don Atilio Narancio había viajado a Buenos Aires con el objetivo de conseguir para Nacional el pase de Francisco Providente, de Boca. La gestión estaba destinada a fracasar, ya que Providente había sido negociado ya al Flamengo, pero los dirigentes xeneizes le ofrecieron a Narancio una lista con otros jugadores que no tenían prioridad en el equipo. Cuenta la leyenda que don Narancio eligió a Atilio, en aquel momento a punto de ir a préstamo a Tigre, por llamarse igual que él (“si se llama Atilio debe ser bueno…”). Posiblemente nunca sepamos bien qué le pasó por la cabeza al Padre de la Victoria, lo cierto es que este desconocido argentino de 23 años cayó el 11 de enero de 1938 a Montevideo.

    • Me llamo Atilio, Atilio García, y vengo recomendado al Dr.Narancio que me fue a buscar a Boca... - dijo Atilio al entrar a la Sede tricolor de la calle 18 de Julio. Aparentemente ningún directivo estaba presente en ese momento, por lo que Atilio se retiró a buscar alguna pensión cercana donde poder instalarse. La leyenda guarda más de una versión de las primeras impresiones del cantinero de la Sede, el gallego Iglesias:

    • Nos mandaron un mudo, si este es jugador me hago cura. (según el relato de Don Daniel Navascués, hermano de Don Hernán, la frase sería "Si este es jugador de futbol yo soy Ana Barkin", por una actriz de la época; el concepto es el mismo: la pinta era lo de menos, igual que hoy).

    Con un conocimiento casi nulo con sus compañeros, debutó el 15 de enero en un amistoso internacional ante Chacarita Júniors en el Estadio Centenario, marcando dos goles para la victoria 3 a 2. Vale aclarar que al contrario de lo que aparece en algún texto, este partido NO fue por el Nocturno Rioplatense, que era disputado entre los equipos grandes de Montevideo, Buenos Aires y Rosario, más Estudiantes de La Plata. Sí por el Nocturno Rioplatense fue el recordado partido "de las camisetas ensangrentadas" jugado el 19 de Febrero en La Plata ante Estudiantes. Nacional se impuso por 2 a 1 nuevamente con 2 goles del recién llegado. También por ese torneo fue el clásico del 12 de Marzo, en el que Atilio marcó sus dos primeros goles clásicos, para ganar 2 a 1. Nacional fue campeón del Nocturno y Atilio resultó goleador del certamen, incluyendo un hat-trick para ganarle a San Lorenzo 3 a 2 el 12 de Febrero.

    El 3 de Abril fue su debut oficial, por el Torneo de Honor ante Liverpool. Marcó 3 goles para la victoria 6 a 3. El 20 de Agosto de ese año marcó su primer hat-trick por el Campeonato Uruguayo, en la victoria 4 a 1 frente a la IASA. Concluyó su primer año en Nacional con el récord de 52 goles en 41 partidos.

    El 1o de Abril de 1939 en amistoso jugado ante Liverpool en el Centenario, marcó 6 goles para la victoria 11-1.

    El 28 de Abril de 1940 logró su primer Campeonato Uruguayo, al derrotar a la gallina en la final correspondiente a la temporada 1939 por 3 a 2, con un gol suyo. El 28 de Diciembre de ese año conquistó la Copa Aldao, siendo este su 1er titulo internacional oficial, al empatar con Boca Jr 2-2 con 2 goles suyos.

    Marcó dos goles en la histórica tarde del 6-0 a la gallina, la mayor goleada clásica de la historia, el 14 de Diciembre de 1941. Ese año, en el que Nacional obtuvo todos los puntos en disputa, Atilio logró su récord de goles por el Uruguayo (23).

    El 28 de Noviembre de 1943 Nacional conquista el Quinquenio de Oro al vencer 4 a 3 a la IASA. Esa tarde Atilio marcó 3 goles.

    El 19 de Noviembre de 1950 jugó su último partido oficial y anotó su último gol en Nacional, en la victoria 3 a 0 ante Bella Vista por el Campeonato Uruguayo. Pocos meses después, el 21 de Febrero de 1951, Nacional venció a Botafogo por 3 a 1 en un cuadrangular internacional jugado en Chile. Fue el último partido de Junín en Nacional.

    El 7 de Junio de 1952 se dio lo que durante más de una década hubiera parecido impensable: se enfrentaron Nacional y Liverpool por la 4ta fecha del Torneo Competencia (torneo que Nacional terminaría ganando). La victoria fue para el tricolor por 6 a 1, pero el gol del negriazul fue obra de Atilio García. Atilio ya había enfrentado a Nacional defendiendo a Liverpool en dos ocasiones por el Uruguayo 1951, pero sin anotar.


    Curiosamente ese mismo Liverpool con el que nos clavó, fue el club que más lo sufrió, con 50 goles (54, según Estrellas Deportivas), siguiéndole Central (41), Wanderers (39) y Defensor (37). A la gallina le fue "mejor", recibió "sólo" 35 (ninguno de penal). El menos vencido fue Danubio, con sólo 7 goles (claro, Danubio recién subió a 1ra para la temporada 1948...).

    Roque Gastón Máspoli tiene el dudoso honor de ser el arquero más vencido por Junín, con 26 goles (en la gallina y en Liverpool), siguiéndole Carvidón con 20 (Cerro y Wanderers). 51 goles recibieron los clubes argentinos, siendo San Lorenzo, con 9, el club más vapuleado. Los clubes chilenos fueron 12 veces a buscar la pelota al fondo de la red, 5 los peruanos, 3 los brasileños, 3 los bolivianos y una los ecuatorianos.

    Jugó, en total, 26 torneos oficiales locales independientes y en 17 de ellos marcó más goles que los partidos en los que participó. De los 279 partidos en los que convirtió goles, Nacional ganó 231, empató 27 y perdió 21.

    En muestra de gratitud, la parcialidad bolsilluda le obsequió una casa con la llave de oro, en pleno Parque Rodó (Giribaldi 2278).

    Pasó a la eternidad en Montevideo el 12 de Diciembre de 1973, siendo velados sus restos mortales en el Salón de Cristal de nuestra Sede Social, donde un busto lo recuerda.


    Esto en lo que respecta más que nada a números y cuestiones "concisas". Sobre su manera de jugar, los testimonios hablan casi invariablemente de la simpleza técnica, y del instinto de gol. Poco menos que Atilio le pegaba de cualquier lado, tenía un juego aéreo superior a lo normal, y una potencia y aguante físico notorios. Hay numerosos textos tanto "literarios" como más directos sobre este aspecto:

    1ro está el famoso testimonio del nieto de Atilio, Fernando Moreno:

    "Una noche no podía dormir, él estaba leyendo en su cuarto y entré. Estaba acostado con un short nomás y le veo las piernas. Cuando le miré las pantorrillas me asusté. Pensé que tenía una enfermedad. Nunca en mi vida vi piernas similares, tan golpeadas, con tantas cicatrices. Y para un gurí de ocho o nueve años era bastante fuerte", recordó.

    También está la mención en Estrellas Deportivas de que Juan Kirschberg, el kinesiólogo de Nacional durante largos años, decía que nunca en su vida profesional había visto piernas mas golpeadas.

    Por último, aunque sea ya zona casi enteramente literaria, está el fragmento central de "Gol de Atilio" de "El fútbol a sol y sombra", de Galeano:

    "Atilio estaba acostumbrado a los hachazos. Le daban con todo, sus piernas eran un mapa de cicatrices. Aquella tarde, en el camino al gol, recibió trancazos duros de Angeletti y Suárez, y él se dio el lujo de eludirlos dos veces. Valussi le desgarró la camisa, lo agarró de un brazo y le tiró una patada y el corpulento Ibáñez se le plantó delante en plena carrera, pero la pelota formaba parte del cuerpo de Atilio y nadie podía parar esa tromba que volteaba jugadores como si fueran muñecos de trapo, hasta que por fin Atilio se desprendió de la pelota y su disparo tremebundo sacudió la red."


    Sepan disculpar si hay algún error grosero, nuevamente utilicé como fuente el tema del Foro viejo, que inevitablemente incluye posts con datos inconsistentes. Intenté corroborar lo más posible con lo que aparece en la página del club, y especialmente con el twitter de la Comisión de Historia. Nacional Nacional.


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